Jugando con pompas de jabón, Brunito nos ha deleitado con dos ocurrencias de las que –me parece– sólo él es capaz.
Primero, tras haber hecho pompas grandes, y también pequeñas, hace una normal. Y comenta, con gran asombro:
– ¡Qué pompa más mediana!
Un rato después, aburrido de hacer pompas, tiene un accidente y se echa agua jabonosa en el ojo. Acude conmigo, y entre los terribles sufrimientos asociados con el enjuage, me comenta:
- ¡No puedo ver, estoy ciego! Recuerdo cómo era cuando podía ver…
Archivado bajo:Family, Humour , brunito, bruno, drama, exageración, jabón, niños, ocurrencias, pompas, sufrimiento
Archivado bajo:Politics , asesinato, assessination, bush, children, destrucción, gaza, israel, killing, muerte, niños
Septiembre 7, 2007 • 02:29
Hora de dormir (a los niños). Tras apagar la luz y salir, Bruno me grita repetidamente: «papi, ¡ven!; papi, ¡ven!». Finalmente, decido entrar.
Yo: ¿Qué pasó, Bruno?
Brunito: Gracias por venir. Quédate contigo (sic).
Yo: Bueno, pero sólo unos momentos (y me acuesto con él en su camita).
Brunito (abrazándome por el cuello): ¡Eres el mejor!
Archivado bajo:Family, Psychology , brunito, dormir, niños, ocurrencias
Al llegar a España decidí que intentaría integrarme tan profunda y rápidamente como me fuera posible. Decidí que pronto no notarían los españoles mi condición de extranjero.
Ahora no lo sé. Ahora he notado que no importa cuánto me esfuerce, seguirá aflorando mi forma extraña de construir frases, de pronunciar los fonemas, de cabrearme y de divertirme.
En el trabajo me siento ridículo tratando de ser lo que no soy. En general pronuncio correctamente (hago la diferencia entre la ‘c/z’ y la ’s’), y comprendo (y quizá inclusive utilizo) las frases populares, los lugares comunes y las malas palabras. Pero cuando cometo un error me queda claro que tengo una clara desventaja con respecto a los nativos: tener que pensar cómo se escribe cada palabra antes de decirla es un esfuerzo salvaje.
En casa me siento ridículo tratando de ser lo que no soy. A veces uso la forma mexicana de la segunda persona del plural (ustedes), a veces la española (vosotros). A veces pronuncio como mexicano, a veces como español. Estoy arrastrando a mis hijos a la confusión, y mi esposa se manifiesta decididamente opuesta en lo personal a hacer lo mismo.
En general me parece ya inútil el esfuerzo. Estoy cansado de sentirme ridículo, de tratar de integrarme. La pregunta es: ¿cómo prefiero sentirme, ridículo o derrotado?
Archivado bajo:Migration, Sociology , aberración, lenguaje, niños, reflexión, tristeza
Suponiendo que Sofía y Brunito ya dormían (por fin, quiero decir), comienzo a levantarme.
Brunito: ¡no te vayas!
Yo (susurrando): bueno, bueno.
…
Vuelvo a intentarlo.
Brunito: ¡no te vayas!
Yo: no, no te preocupes.
…
Brunito: ¿estás ahí?
Yo: sí.
Brunito: ¿y por qué?
Yo: um… ¡por que tú me lo pediste!
…
Brunito: ¿por qué no te has ido?
Yo: ¡joder, macho: tú me ordenaste que me quedara!
…
Finalmente se durmió.
Archivado bajo:Uncategorized , dormir, niños, ocurrencias
Comentarios recientes