Diciembre 2, 2009 • 11:38
Vamos en el coche. Sofía ha hecho algo que amerita un castigo. El problema: el castigo afectará también a Brunito. Así que éste pregunta:
– ¿Y a mí por qué me castigan? ¡Yo no he hecho nada!
Y le contesto:
– No has hecho nada. Lo lamento, pero te toca pagar el pato.
– ¿Pagar el pato? ¡Interesante juego de palabras!
– …
Archivado bajo:Family, Humour , brunito, castigo, humor, juego de palabras, niños, ocurrencias, palabras
Jugando rudamente –como es habitual– con Brunito, me dice de pronto:
– Papá: ¡eres muy heroico!
– ¿De verdad, Brunito?
– Sí: pero poco inteligente.
Archivado bajo:Family, Humour , brunito, familia, inteligencia, ocurrencias
Jugando con pompas de jabón, Brunito nos ha deleitado con dos ocurrencias de las que –me parece– sólo él es capaz.
Primero, tras haber hecho pompas grandes, y también pequeñas, hace una normal. Y comenta, con gran asombro:
– ¡Qué pompa más mediana!
Un rato después, aburrido de hacer pompas, tiene un accidente y se echa agua jabonosa en el ojo. Acude conmigo, y entre los terribles sufrimientos asociados con el enjuage, me comenta:
- ¡No puedo ver, estoy ciego! Recuerdo cómo era cuando podía ver…
Archivado bajo:Family, Humour , brunito, bruno, drama, exageración, jabón, niños, ocurrencias, pompas, sufrimiento
¿Qué le dijo Bruno André (de cuatro años) a Sofía (de seis) cuando descubrió que no le gustaba algo de lo que dijo ésta?
- ¡Qué infantil eres, Sofía!
Archivado bajo:Family, Humour, Psychology , brunito, familia, humor, niñez, ocurrencias, sofía
Juego con Brunito, un poco rudamente. Lo levanto en vilo, y lo arrojo al sofá. Me abalanzo sobre él y le levanto la camiseta, descubriendo su ombligo:
– ¡Te has desinflado! Ahora te inflaré de nuevo.
– ¡No, no, no! –Me grita, mientras se retuerce de la risa.
– ¡Que sí, qué sí! –Mientras me aplico a soplarle con fuerza el ombligo.
Y entonces, súbitamente, me dice:
– ¡Pero a mí me tienes que inflar por el pene!
Archivado bajo:Family, Humour , brunito, juego, ocurrencias, ombligo, pene
Sentados ante la mesa, observo con fascinación cómo Brunito, que es muy listo, observa y aprende. Y le digo:
- Se te ven las sinapsis, hijo mío.
- ¡Y a ti se te ve el culo!
Archivado bajo:Family, Humour, Psychology , ass, brunito, culo, inteligencia, intelligence, sinapsis, synapses
Caminábamos Tino, mis hijos y yo por el campo, desde Villaturiel y con dirección al río (Porma). Atardecía, y la combinación de las nubes abigarradas y los anaranjados colores hacían del cielo un espectáculo fascinante. Así que me dirigí a Brunito:
- Mira el cielo, Brunito. ¿Has visto esas nubes rojizas?
- ¿Y por qué están rojizas?
- Porque está atardeciendo.
- ¿Y por qué está atardeciendo?
- Eso ya lo sabes, Bruno: la tierra gira, y conforme lo hace el sol incide con un ángulo distinto y…
- ¿Y por qué se ven rojas?
- Y bueno: hace que se vean hermosas.
- ¿Y por qué se ven hermosas?
- Pues porque nos gustan. Que se vean hermosas significa que nos gustan.
- ¿Y por qué nos gustan?
Llegados a este punto ya no pude contestarle. Asimilé su pregunta como mía: ¿por qué nos gusta el cielo del atardecer? ¿Por qué nos gustan los atardeceres? ¿Por qué los amaneceres?
- No lo sé, Bruno. Realmente no lo sé.
Qué hermosas preguntas hacen los niños. Son potentes, al carecer del recato debido a las formas y los prejuicios. Mejores retos que contestar a los niños a satisfacción, pocos conozco.
Archivado bajo:Family, Psychology , atardecer, ¿por qué?, brunito, clouds, nubes, preguntas, questions, sunset, why?
Es de noche ya, y a Brunito se le antoja un dulce:
- Papi, ¿me das un dulce?
- No, pequeño. Ya es muy tarde y no debes comer más dulces.
Pasa un rato. Me alejo, con rumbo a la cocina. Detrás de mí, con sigilo, viene Brunito:
- Papi: ¡eres muy cabrón!
Archivado bajo:Family, Humour , brunito, cabrón, cocina, dulce, ocurrencias
Mabel y Brunito juegan al «veo, veo», un juego muy popular entre los niños de este país. A Mabel le toca escoger una cosa, y a Brunito adivinar. Así que comienza Mabel:
- Veo, veo…
- ¿Qué ves?
- Una cosita.
- ¿Y qué cosita es?
- Comienza con la letra ele.
- ¡Un elefante!
Archivado bajo:Family, Humour, Psychology , brunito, elefante, l, letra l, ocurrencias, veo veo
Noviembre 15, 2007 • 23:17
Yo (susurrando al oído de Bruno): Uno, dos, tres, cuatro: ¡labadodada!
Brunito: ¡No digas eso!
Yo: ¿Pero por qué? ¡Si a ti te encanta esa frase, tú la inventaste!
Brunito (entre risotadas): Uno, dos, tres, cuatro: ¡labadodada!
Esa frase es un absurdo que se ha «institucionalizado» dentro de la familia. La ha inventado Brunito, y no tenemos la menor idea de dónde la sacó, qué significa o por qué le gusta tanto. Pero cuando está contento es común que llegue diciendo: «uno, dos, tres cuatro: ¡labadodada!».
Esa y otras ocurrencias tienen una naturaleza atesorable. Absurda a priori, pero que adquieren su significación a base del uso, de los contextos de su uso. Ahora, decir esa frase y algunas otras me permite abrir un canal de comunicaciones con él. Es una suerte de contraseña, de complicidad. Un pasaporte a su risa mágica. Un pretexto para cargarlo y besuquearlo hasta que me dice «¡basta, no me beses más!».
Archivado bajo:Family, Psychology , brunito, contraseña, convivencia, familia, frases, labadodada, ocurrencias
Comentarios recientes